viernes, 23 de marzo de 2012

Desamor

De repente era una extraña dentro de mi propia casa. Tenía que pedir permiso para todo y unos ojos desafiantes y desconfiados no bajaban la guardia ni cuando parpadeaban. Podía percibirlo.
Permiso
Por favor
Gracias
Un miedo infinito me invadía, no quería decepcionarlo. Haría todo lo posible y más también para enorgullecerlo, pero nada revertiría aquel presente tan de mierda.
Una cualquiera se convertía en la protagonista de una historia ajena.
Y fue así como conocí el desamor por primera vez.
Tenía 11 años.
No encontré consuelo alguno en la fe, entonces me peleé con la religión.
Me sumergí de lleno en historias inventadas con finales felices, un mundo a mi disposición repleto de seres mágicos, benévolos y justos.
Volvía a ser protagonista sin terceros perturbando mi psicología.
La nueva pareja de mi papá me había ganado solo a medias porque desconocía mi vida paralela remotísima a su inventiva e intenciones macabras.
Y entonces con una mamá derrotada y un papá ausente crecí en un universo encantado.

La realidad es solo una alternativa.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Príncipe descolorido

Al fin el desencanto y la objetividad habían hecho acto de presencia
De repente era uno más
Tachame la doble
Ya no había game over posible

lunes, 16 de enero de 2012

Fin

Y entonces…
Él no oyó o no expliqué lo suficiente.
Gritó, reprochó, golpeó paredes y pateó el almohadón que yo había forrado con tela de color rojo chillón.
Tomé mi bolso marrón imitación berreta de Louis Vuitton y me dirigí a la puerta.
No me detuvo.
El estallido de nuestro mejor retrato contra el adoquinado tras salir volando por la ventana no me conmovió.

Creo que nunca me entendió del todo.

Cambios

Rifá culpas
Alquilá presente sin recuerdo, dos ambientes
Me gusta tener espacio
Ajustá el reloj al tic-tac del cambio

Y sonreí
Así
Te sienta tan bien
Tan tan tan

domingo, 25 de diciembre de 2011

Catalina

Y ella que enceguecía a quien se propusiera, porque eso si que le salía bien y que jugaba a ser quien no era y todos compraban eso que vendía, lo sabía.
Catalina se esmeraba por ocultar toda su parte vulnerable y así se creía indestructible, con una suerte de coraza impenetrable.

Quería una gran, gran historia.
Sin embargo, gastaba almanaques enamorándose de imposibilidades.

Conformismo

Había algo perturbador en su mirada
Resentimientos
Insatisfacción
Miedo
Tristeza
La amaba
La había deseado tanto...
Sin embargo renunció a conquistarla
Y se conformó con lo fácil
Algo mucho más a su medida

Amigas

- Tiene miedo. Se estaría jugando todo, tiene mucho en juego, una vida.
- ¿Y yo qué Billy?
- No seas ridícula, tenes edad como para empezar de vuelta un centenar de veces más.
- No se va a arriesgar nunca.
- Lo está pensando.
- No, no me piensa ni un rato. Si me pensara al menos 1/4 de hora eliminaría toda duda.
- Te piensa sino te evitaría.
- Si me evitara sería porque lo pensó más de lo que debió hacerlo y ya decidió.
- Más de 1/4 de hora. (Sonríe).
- (Ríe). Más Billy, más. ¿Qué hago? ¿Lo apuro?
- ¡Nooo! Se va a asustar más, además la idea es que te elija y no que lo obligues a elegirte.
- ¿Entonces?
- Ignoralo, que crea que te está perdiendo, que pierde la única posibilidad de burlar la rutina, de...
- ¡No puedooooo! ... A veces me siento un poco puta.
(Ríen)
- Sos.
- Pero no me entendés, ¡es él!
- (Tentada). Dejate de joder Billy, sabés que no. Te encantan las imposibilidades a vos.
- No, no, de verdad.
- Billy...
- Bueno, no sé Billy. Con amigas como vos no necesito terapia.
- No, no, ¡si! necesitas y con urgencia.
(Risas).