viernes, 11 de octubre de 2013
jueves, 28 de febrero de 2013
Amanecer
La luz del nuevo día se coló por la ventana e inundó la habitación de un cálido anaranjado.
Amanecía un nuevo día.
Con y sin él.
Amanecía un nuevo día.
Con y sin él.
domingo, 14 de octubre de 2012
Hoy
Y me quedé así
Espectadora de la felicidad ajena
Me empezaba a acostumbrar a la eterna victimización
Pero como no me perdono la repetición de errores
¡PUM!
Me hice cargo
Tardé
Pero el cambio al menos está en marcha
Y promete un futuro mejor que este presente sin esperanza
¿Cuántas guerras más conmigo misma?
¿Cuántas derrotas más?
Al menos me queda el consuelo de saber que esta vez la tristeza es digna
Y los amores no tan platónicos
Espectadora de la felicidad ajena
Me empezaba a acostumbrar a la eterna victimización
Pero como no me perdono la repetición de errores
¡PUM!
Me hice cargo
Tardé
Pero el cambio al menos está en marcha
Y promete un futuro mejor que este presente sin esperanza
¿Cuántas guerras más conmigo misma?
¿Cuántas derrotas más?
Al menos me queda el consuelo de saber que esta vez la tristeza es digna
Y los amores no tan platónicos
jueves, 6 de septiembre de 2012
Fénix
Yo sabía que las luces del cartel de autosuficiencia no se apagaban cada vez que me abrazaba como él creía, se ensombrecían cuando la indiferencia hacía acto de presencia y últimamente, la indiferencia, tenía asistencia perfecta.
También sabía que no era cierto que el tiempo cura todo, había aprendido que el paso del tiempo permite resignarnos a la idea de que aquellas personas antes tan presentes ya no volverán a sostenernos en cada tropiezo. Ahora contra el abismo habría que desplegar el paracaída en la más absoluta soledad.
Había atravesado por esta especie de tristeza infinita, desgano, resignación y obligado perfil bajo cientos de veces, lo cual me permitía conocer de antemano que saldría victoriosa una vez más del agujero.
Se vienen tiempos duros y no hago nada para mejorar la perspectiva, ando sin fuerza, resistiendo por inercia.
También sabía que no era cierto que el tiempo cura todo, había aprendido que el paso del tiempo permite resignarnos a la idea de que aquellas personas antes tan presentes ya no volverán a sostenernos en cada tropiezo. Ahora contra el abismo habría que desplegar el paracaída en la más absoluta soledad.
Había atravesado por esta especie de tristeza infinita, desgano, resignación y obligado perfil bajo cientos de veces, lo cual me permitía conocer de antemano que saldría victoriosa una vez más del agujero.
...
Se vienen tiempos duros y no hago nada para mejorar la perspectiva, ando sin fuerza, resistiendo por inercia.
lunes, 20 de agosto de 2012
Optimismo
Apunta todo en su mágico cuadernito de hojas color rosa, convencida de que esta vez leerá todas las historias y entenderá. La entenderá. Al fin.
martes, 10 de julio de 2012
Aquiles
Y ahí estaba él, en la misma librería y haciendo exactamente
lo mismo que la primera vez: revolviendo todos los estantes del género policial
en busca de uno de los buenos en el mismo instante en el que a mí se me cayó el
señalador de Los hombres que no amaban a
las mujeres. Esa vez se había agachado para levantarlo y alcanzármelo y
antes de devolvérmelo me había preguntado <<¿Crees en el azar?>> y le respondí: <<Casi
todo es producto del azar>> mientras le arrancaba el señalador de
la mano. Creo que ya estaba enamorada.
5 meses después el azar nos juntaba en el mismo m².
5 meses después el azar nos juntaba en el mismo m².
Esta vez no se me cayó nada, pero (lo juro) me dejó de latir
el corazón por unos segundos, reconocía esa sensación de vulnerabilidad exacerbada
porque con él la había experimentado siempre.
Levantó la vista y ahí me tenía, a centímetros. Sonrió. Creo
que amagó a decir algo, pero finalmente no habló, se limitó a mirarme entre
feliz y sorprendido. Sonreí (feliz también).
Al rato dijo <<No me llamaste>> y ahí justo ahí una cantidad infinita de reproches se quedaron a mitad de camino ¿para qué exponerme? Me limité a sonreír y decir casi en un susurro <<Vos tampoco>>. Tarde. Esa sonrisa que intentaba demostrar indiferencia absoluta no lo engañó. Y él sabía cómo hacerme reaccionar:
<<Uff, ¿dolió no?>> Para qué... Mi dedo índice lo señaló y a partir de ese momento pronuncié un sin fin de insultos con estilo, siempre con estilo, siempre desde una postura digna... Pero le estaba gritando a él, no era a un Don Nadie, sabía perfectamente a qué me estaba exponiendo, pero no me dieron ganas de seguir conteniendo TANTA furia y justo cuando estaba a punto de terminar me agarró de un brazo, me atrajo hacia él y me besó.
No importaba cuántas veces lo intentara, ni qué estrategias empleara, ni la fingida indiferencia, ni mis respuestas mucho más inteligentes de las que podría llegar a esbozar alguna vez él... Hay juegos que no sé jugar y por mucho que me aprenda de memoria el instructivo, irremediablemente pierdo siempre (aunque el rival sea un 4 de copas sigue siendo mi talón de Aquiles).
PERO esta vez me encantó perder porque creo que esta vez dejándome perder no perdí.
Loco ¿no?
Al rato dijo <<No me llamaste>> y ahí justo ahí una cantidad infinita de reproches se quedaron a mitad de camino ¿para qué exponerme? Me limité a sonreír y decir casi en un susurro <<Vos tampoco>>. Tarde. Esa sonrisa que intentaba demostrar indiferencia absoluta no lo engañó. Y él sabía cómo hacerme reaccionar:
<<Uff, ¿dolió no?>> Para qué... Mi dedo índice lo señaló y a partir de ese momento pronuncié un sin fin de insultos con estilo, siempre con estilo, siempre desde una postura digna... Pero le estaba gritando a él, no era a un Don Nadie, sabía perfectamente a qué me estaba exponiendo, pero no me dieron ganas de seguir conteniendo TANTA furia y justo cuando estaba a punto de terminar me agarró de un brazo, me atrajo hacia él y me besó.
No importaba cuántas veces lo intentara, ni qué estrategias empleara, ni la fingida indiferencia, ni mis respuestas mucho más inteligentes de las que podría llegar a esbozar alguna vez él... Hay juegos que no sé jugar y por mucho que me aprenda de memoria el instructivo, irremediablemente pierdo siempre (aunque el rival sea un 4 de copas sigue siendo mi talón de Aquiles).
PERO esta vez me encantó perder porque creo que esta vez dejándome perder no perdí.
Loco ¿no?
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