Tenía que andar con más cuidado, no vaya a ser cosa que a
uno le rompan el corazón todos los días.
miércoles, 25 de abril de 2012
viernes, 20 de abril de 2012
No lo
entendía
Prefería refugiarse en lo seguro
Acallar todo aquello que me hubiera gritado si
Haría todo lo políticamente correcto
Se esforzaría en no pensarme pero sería inútil
Fingiría desentendimiento
Minimizaría todo atisbo de ganas de
De alguna manera impensada lo había desilusionado
Y me quería hacer pagar la factura emitida por sus intenciones prolijamente censuradas
Había perdido
Podía perturbarlo
Ya no me resultaba invencible
Prefería refugiarse en lo seguro
Acallar todo aquello que me hubiera gritado si
Haría todo lo políticamente correcto
Se esforzaría en no pensarme pero sería inútil
Fingiría desentendimiento
Minimizaría todo atisbo de ganas de
De alguna manera impensada lo había desilusionado
Y me quería hacer pagar la factura emitida por sus intenciones prolijamente censuradas
Había perdido
Podía perturbarlo
Ya no me resultaba invencible
viernes, 23 de marzo de 2012
Desamor
De repente era una extraña dentro
de mi propia casa. Tenía que pedir permiso para todo y unos ojos desafiantes y
desconfiados no bajaban la guardia ni cuando parpadeaban. Podía percibirlo.
Permiso
Por favor
Gracias
Un miedo infinito me invadía, no quería decepcionarlo. Haría todo lo posible y más también para enorgullecerlo, pero nada revertiría aquel presente tan de mierda.
Una cualquiera se convertía en la protagonista de una historia ajena.
Y fue así como conocí el desamor por primera vez.
Tenía 11 años.
No encontré consuelo alguno en la fe, entonces me peleé con la religión.
Me sumergí de lleno en historias inventadas con finales felices, un mundo a mi disposición repleto de seres mágicos, benévolos y justos.
Volvía a ser protagonista sin terceros perturbando mi psicología.
La nueva pareja de mi papá me había ganado solo a medias porque desconocía mi vida paralela remotísima a su inventiva e intenciones macabras.
Y entonces con una mamá derrotada y un papá ausente crecí en un universo encantado.
Permiso
Por favor
Gracias
Un miedo infinito me invadía, no quería decepcionarlo. Haría todo lo posible y más también para enorgullecerlo, pero nada revertiría aquel presente tan de mierda.
Una cualquiera se convertía en la protagonista de una historia ajena.
Y fue así como conocí el desamor por primera vez.
Tenía 11 años.
No encontré consuelo alguno en la fe, entonces me peleé con la religión.
Me sumergí de lleno en historias inventadas con finales felices, un mundo a mi disposición repleto de seres mágicos, benévolos y justos.
Volvía a ser protagonista sin terceros perturbando mi psicología.
La nueva pareja de mi papá me había ganado solo a medias porque desconocía mi vida paralela remotísima a su inventiva e intenciones macabras.
Y entonces con una mamá derrotada y un papá ausente crecí en un universo encantado.
La realidad es solo una
alternativa.
miércoles, 22 de febrero de 2012
Príncipe descolorido
Al fin el desencanto y la objetividad habían hecho acto de presencia
De repente era uno más
Tachame la doble
Ya no había game over posible
De repente era uno más
Tachame la doble
Ya no había game over posible
lunes, 16 de enero de 2012
Fin
Y entonces…
Él no oyó o no expliqué lo suficiente.
Gritó, reprochó, golpeó paredes y pateó
el almohadón que yo había forrado con tela de color rojo chillón.
Tomé mi bolso marrón imitación berreta de
Louis Vuitton y me dirigí a la puerta.
No me detuvo.
El estallido de nuestro mejor retrato
contra el adoquinado tras salir volando por la ventana no me conmovió.
Creo que nunca me entendió del todo.
Cambios
Rifá culpas
Alquilá presente sin recuerdo, dos ambientes
Me gusta tener espacio
Ajustá el reloj al tic-tac del cambio
Y sonreí
Así
Te sienta tan bien
Tan tan tan
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